Mercosur celebra su cumbre en Paraguay sin la presidenta argentina

Por motivos de salud, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, no viajará a la cumbre de Mercosur, que comienza mañana miércoles en Asunción. La jefa de Estado argentina sufrió una caída la semana pasada que le provocó un golpe en la frente y una herida en el cuero cabelludo. Su equipo médico decidió entonces que no volara como medida de prevención, dado "los cambios que se producen habitualmente con la variación de la altitud del vuelo", según un comunicado difundido hoy por el Gobierno argentino.
 
 
 
 
 
La reunión semestral de los presidentes de los países de Mercosur quedará reducida a la presencia del anfitrión Fernando Lugo, que se ha mostrado sorprendido por la ausencia de Fernández; la brasileña Dilma Rousseff, que debutará en estas cumbres; y el uruguayo José Mujica. También están invitados los jefes de Estado de los países asociados (que mantienen una zona de libre comercio con Mercosur), pero solamente asistirá el ecuatoriano Rafael Correa. No estarán el boliviano Evo Morales, el chileno Sebastián Piñera, el peruano Alan García, el colombiano Juan Manuel Santos ni el venezolano Hugo Chávez, bajo tratamiento médico en Cuba. Debido a estas ausencias, difícilmente esta cumbre paraguaya defina cuestiones de demasiada trascendencia en un bloque que este año ha cumplido 20 años de vida, entre conflictos comerciales recurrentes entre sus miembros, pero también con el mérito de ser uno de los proyectos de integración latinoamericana más duraderos.
No es el primer viaje que Fernández ha suspendido este año. Por sus problemas de hipotensión, faltó a los festejos del Bicentenario paraguayo y postergó un viaje a México. Será la primera vez desde 2001 que un presidente argentino se ausente de una cumbre de Mercosur. Claro que aquella vez los motivos eran muy distintos: la reunión del 20 de diciembre de 2001 en Montevideo se celebraba el mismo día en que el entonces jefe de Estado, Fernando de la Rúa, renunciaba ante el creciente malestar social que habían provocado las sucesivas medidas de ajuste del gasto público y de congelación de depósitos que su Gobierno adoptó para evitar la suspensión de pagos, que finalmente ocurrió.
Se esperaba que en Asunción se encontraran mañana las presidentas de Argentina y Brasil para evaluar cómo están los conflictos comerciales que se han registrado en este primer semestre del año. Hace unos meses, el Gobierno de Rousseff respondió al retraso de la entrada de productos industriales de su país en Argentina con medidas similares para los coches, que son la principal exportación argentina al socio mayor de Mercosur. Después de unas semanas de casi paralización del comercio bilateral, una comisión de altos funcionarios de ambos países ha ido normalizando los intercambios. Sin embargo, se espera que los ministros de Industria de las dos partes lleven a Asunción una lista de demoras que continúan registrándose.
Los pequeños Paraguay y Uruguay reiterarán sus protestas contra Brasil y Argentina por las barreras dentro de la zona de supuesto libre comercio y por los niveles de desarrollo diferentes entre los miembros del bloque. El ministro de Relaciones Exteriores argentino, Héctor Timerman, ha dicho hoy en Asunción que su país busca "resolver" las quejas del Gobierno paraguayo por las trabas argentinas a sus exportaciones. Precisamente, Mercosur debatirá medidas para agilizar el comercio entre sus integrantes.
Fernando Lugo también recordó el pasado lunes que Mercosur debe buscar no solo la integración comercial sino la social. En concreto, reclamó la libre circulación de personas, un tema no menor para los paraguayos, muchos de los cuales migran a Argentina y Brasil. El presidente paraguayo también reclamará obras complementarias en la presa paraguayo-brasileña de Itaipú y que Argentina le retribuya mejor por la energía de la hidroeléctrica que comparten, la de Yacyretá.
Una de las cuestiones de la agenda comunitaria es el uso de las monedas locales en el comercio entre los socios, en reemplazo del dólar. Esta opción ya rige para el intercambio entre Argentina y Brasil, pero no es muy usada por los exportadores e importadores. Lo que está cada vez más en duda es la posibilidad de que algún día se cree una moneda común, dada la actual experiencia del euro, según ha admitido hoy en Paraguay el ministro de Economía argentino y candidato a vicepresidente en las próximas elecciones de octubre, Amado Boudou. El ministro ha destacado que el comercio intrarregional sirvió a los cuatro países miembros para enfrentar mejor la crisis económica global y para crear, de este modo, empleos.

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